Descubrimos las piezas singulares de las Casas Singulares

Descubrimos las piezas singulares de las Casas Singulares

CASA AMATLLER

RETABLO DE ANGOSTRINA

Antoni Amatller Costa (1851-1910) cuando inició su interés por coleccionar vidrio antiguo, vio la necesidad de contar con un asesoramiento competente que lo orientara en el momento de incorporar nuevas piezas a su colección, y solicitó los servicios del padre Josep Gudiol y Cunill (1872-1931), conservador del Museo Episcopal de Vic. La relación del chocolatero y el estudioso pronto derivó en una verdadera amistad y en la confianza mutua.

Antoni Amatller adquirirá una curiosa pintura románica sobre madera. Esta obra, procedente de Angostrina y datada a finales del siglo XII o principios del XIII, presenta la particularidad que es un retablo en lugar de un frontal, la modalidad habitual de la pintura románica catalana sobre madera. Este hecho la convierte en el ejemplo peninsular más antiguo conocido del que serían las grandes estructuras de época gótica y posteriores. Además, muestra una extraordinaria coincidencia tipológica con obras del norte de Europa, como por ejemplo el altar de Lisbjerg, en Dinamarca, de mediados del siglo XII, lo cual hace evidente la existencia de una verdadera identidad cultural europea ya desde la edad Mediana.

Retablo de Angostrina. Talla de madera policromada y pintura al temple sobre madera. Obra catalana. Final del siglo XII-principio del siglo XIII

LA LLOTJA DE MAR

NEPTUNO

El patio de la Llotja de Mar está presidido por la fuente de Neptuno, divinidad clásica con barba y abundantes cabellos, acompañado por dos delfines. Apoya el brazo sobre el timón de una nave, en una mano sostiene un tridente, y a la otra el cetro que simboliza su dominio. El autor de la obra es Nicolau Traver y Montanya, nacido en Barcelona en la segunda mitad del siglo XVIII, fue uno de los escultores más relevantes de su tiempo. Sus obras son básicamente de temática religiosa, siendo el autor de numerosos retablos de iglesias de la ciudad de Barcelona como el de San Vicenç de Sarriá.

A los pies de Neptuno le acompañan dos nereidas representadas como mujeres pez y cada una lleva una concha en la mano. El artista, Antoni Solà y Llansas (Barcelona 1780-Roma 1861), fue uno de los escultores más destacados del neoclasicismo europeo. Alumno de la escuela de la Llotja, fue pensionado a Roma donde desarrolló su carrera artística hasta ostentar la presidencia de la Academia de San Luca. Defendió la imitación de los antiguos griegos y la búsqueda de la belleza ideal.

Neptuno, Nicolau Traver

BIBLIOTECA ARÚS

DICCIONARIO ENCICLOPÉDICO DE LA MASONERÍA

Primera obra de estas características editada en Cataluña, salió en fascículos entre 1883 y 1891. Originariamente, era un proyecto de Lluís Ricard Fors y Llorenç Frau, pero a causa de sus desavenencias, la obra se estancó, y a partir de mediados de 1884 se hizo cargo Rossend Arús, que la dirigió desde entonces. El diccionario tiene aciertos, como por ejemplo la amplitud de temas tratados y la inclusión de planteamientos próximos a la exégesis bíblica. También incluye la primera biografía de Arús que conocemos, y colaboraciones de Eudald Canivell, primer director bibliotecario de la Biblioteca Arús, que realiza varios retratos.

Imagen del Diccionario enciclopédico de masonería, 1883-1891

PALAUET CASADES: BIBLIOTECA DEL ICAB

USOS DE BARCELONA, 1402

La pieza que os ofrecemos es una imagen del manuscrito de la Biblioteca del Ilustre Colegio de la Abogacía de Barcelona de los Usos de Barcelona del año 1402, encuadernada magníficamente por Emili Brugalla. Este texto fue dado por Guillem M. de Brocà en 1919. Los Usos de Barcelona (en latín: Usatici Barchinonae) eran la recopilación de los usos y costumbres que se aplicaban en la ciudad desde el siglo XII y que formaban el derecho consuetudinario barcelonés; a medida que se hicieron nuevas recopilaciones se recogieron también normas jurídicas de diferentes procedencias que acabaron formando la base del derecho consuetudinario catalán. La compilación escrita más antigua de los Usos de Barcelona fecha del 1173, durante el reinado de Alfonso el Casto. En el periodo comprendido entre el 1170 y 1195 se recopilaron los Usatici Barchinonae, lo Liber feudorum maior y las Gesta Comitum Barchinomensium, conjunto que ha sido denominado como los tres monumentos de la identidad jurídica catalana.

A partir del siglo XII se empezaron a recoger en los Usos de Barcelona textos de diversa procedencia normativa: resoluciones de la corte condal, fragmentos del derecho romano y del derecho gótico, y cánones religiosos.

Aunque tradicionalmente se atribuye la promulgación de los Usos a Ramon Berenguer el Viejo, parece que la redacción definitiva se hizo durante el reinado de Jaime el Conquistador. Ante las discordias entre los juristas que tomaban partido por la ley gótica y otras por el derecho romano, Jaime I lo dirimió a las Cortes de Barcelona (1251) donde estableció la prioridad de los Usos de Barcelona.

Imagen del manuscrito de la Biblioteca de la ICAB de los Usos de Barcelona, 1402

REAL ACADEMIA DE BELLAS ARTES DE SAN JORGE

ORIGEN DEL ESCUDO DEL CONDADO DE BARCELONA

La pintura representa la legendaria escena de Guifré el Pilós herido que creó su escudo de armas. Guifré el Pilós fue uno de los fundadores del Principado de Cataluña, hijo y nieto de condes, se le atribuye el origen de la señera. La leyenda narra que Guifré estaba herido de muerte en su cama después de la batalla, el emperador Carlos el Calvo le pidió sus últimas voluntades y el conde solicitó un emblema para su escudo. El emperador puso su mano sobre la de Guifré y sobre el escudo dorado dibujará las cuatro barras rojas.

Esta obra fue realizada en 1843 por Claudio Lorenzale y Sugrañes (Barcelona, 1814-1889). Profesor y reconocido retratista, integrante del grupo de los nazarenos, fue uno de los representantes del romanticismo medievalista que quería recuperar el pasado histórico de Cataluña impulsado por la Renaixença. El artista aparece en la escena vestido de guerrero.

Origen del escudo del condado de Barcelona. Óleo sobre lienzo. 121×164 cm, Claudio Lorenzale y Sugrañes, 1843

CASA ROCAMORA

MUÑECAS Y AUTOMÁTAS

Manuel Rocamora (1892-1976) tenía una colección de muñecas y decía que gracias a sus muñecas se podía reseguir la historia del traje desde el siglo XVIII. Sentía un interés especial por las muñecas del siglo XIX, las de las épocas isabelina y romántica. Las muñecas más lujosas presentan cabeza y cara de porcelana, otras son de madera articulada y van engalanadas según la moda de época.

En cuanto a la colección de autómatas se valoraban tanto por sus movimientos como por la indumentaria que llevaban. La colección consta de unas cuarenta piezas, casi todas del siglo XIX. Algunas de las piezas son ejemplares muy valiosos tanto por sus trajes, como por la variedad de sus movimientos.

Muñecas y autómatas de la Colección de la Fundación Rocamora

PALAU BARÓ DE QUADRAS

RELIEVES ESCULTÓRICOS

En la fachada principal del Palau Baró de Quadras destaca la tribuna corrida de estilo plateresco con ocho ventanas obra del escultor Eusebi Arnau y Mascort (Barcelona, 1863-1933) y de Alfons Juyol (Barcelona, 1860-1917).
En la parte superior están esculpidas diez parejas de hombre y mujer vestidos con indumentaria medieval que se miran a la cara. Están rodeados de la decoración floral propia de la fachada. En el interior del palacio se repiten las figuras alrededor de la escala principal.

Eusebi Arnau inicio sus estudios en la Academia de Bellas Artes cuando tenía quince años y se formó en el taller del escultor Josep Gamot y en París. Se relacionó con los arquitectos del Modernismo y trabajó la escultura aplicada a la arquitectura en edificios destacados de la Barcelona de principios de siglo. Alfons Juyol fue un destacado escultor modernista que trabajó principalmente la escultura aplicada a la arquitectura. Tenía taller en la calle Muntaner de Barcelona, y gran parte de su obra la realizó junto a Josep Puig i Cadafalch.

Relieves escultóricos del Palau Baró de Quadras



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