Palau Macaya

Josep Puig i Cadafalch

Passeig Sant Joan núm. 108 – Barcelona

.01

La Familia

Parece que el apellido Macaya tiene su origen en Italia, y fue cuando un carpintero especialista en la madera y dedicado a la construcción y reparación de buques, Nichola Machay, genovés de nacimiento, aparece inscrito en Palamós hacia el 1568. Se casó con Anna y tuvieron 8 hijos, los cuales se dedicaron también a la reparación de buques, aunque el tráfico marítimo iba de bajada. El apellido fue evolucionando con el paso del tiempo, primero Macaire, y hasta obtener la pronunciación que todos conocemos, Macaya. En la búsqueda de trabajo, la familia se trasladó a Riudoms y alrededores, donde la agricultura iba en aumento gracias a la conversión de los campos de secano en regadío.

Finalmente, Magí Macaya y Baget (1814-1888) estudió medicina en Barcelona. Se casó con Gertrudis Gibert y Garriga en 1842 y vivieron en Barcelona. La pareja tuvo 5 hijos. Romà nació en Barcelona en 1843. En Reus nacieron Ermengol (1846), Lluís (1848), José (1850) y Gertrudis (1853). A pesar de sus estudios, la actividad mercantil fue su empleo.

El hijo mayor, Romà Macaya y Gibert (1843-1923), del que se sabe que tuvo estudios pero no podemos asegurar cuales, se casó con Carmen Sanmartí y Rovi (1852 a 1904). Ella era hija de un abogado de Manresa y tuvieron 5 hijos, aunque sólo dos llegaron a la edad adulta; Romà Macaya Sanmartí (1874-1936) y Alfons Macaya Sanmartí (1.878 a 1.950). La primera esposa de Romà Macaya y Gibert murió el 11 de julio de 1904 a los 52 años.

Justo un año después, en 1905 Romà Macaya se casó con Armandine Manhaval (1887-1959), una mujer francesa que había conocido en el hipódromo de París, de 24 años de edad, mientras que Romà tenía 62. Parece que el matrimonio no fue bien recibido por nadie. Los hermanos de Romà se opusieron y las publicaciones de la época iban llenas. Debemos pensar que los hijos del primer matrimonio tenían 31 y 27 años respectivamente. Con la segunda esposa tuvo dos hijos; Jordi (1906-1976) y Teresa (1910-1998).

Romà y su esposa, vivieron primero en la calle de la Condesa Sobradiel, nº 6; hasta que nació el primer hijo, llamado Romà. Parece que entonces se trasladaron a la Rambla Cataluña, donde encontramos la escuela de las Eslavas donde gozaban de un gran jardín. No fue hasta 1901 que la familia se trasladó a vivir a la Casa Macaya situada en el Paseo San Juan número 108. Cuando lo hicieron, Romà Macaya y su esposa Carmen se instalaron en el principal, mientras que los pisos superiores fueron para los dos hijos. Romà hijo y su esposa Dolores, junto con los tres hijos de la pareja vivieron en el primero. El segundo piso era para el segundo hijo, Alfons, que aún estaba soltero.
Por lo tanto, podemos decir que el esquema de este edificio dista del esquema burgués al que estamos habituados. Fue una construcción de nueva planta, encargada por la familia, y pensada desde un inicio como residencia familiar en su totalidad.

.02

Ocupación de la familia

Romà Macaya se dedicó a la importación de algodón, trabajo que ya hacía su padre desde 1861. La empresa, con gran volumen de algodón comparado con otras empresas, estaba en la calle Corríbia número 6. Según artículos en La Vanguardia: “11 de diciembre de 1882 (pág. 11) Llegada del vapor Royal Welsh, procedente de Charleston, con 3.900 balas de algodón por R. Macaya y Cia.“. Cuando la cantidad habitual era de 100 o 200 balas. Otro ejemplo sería: “14 de octubre de 1885 (pág. 5): Llega el vapor Aurora, procedente de Savannah, con 3550 balas de algodón para el R. Macaya y Gibert, por valor de 170.000 duros.”

Con 22 años, en 1865, Romà fue uno de los fundadores de una asociación dedicada a la importación de algodones, llamada la Casa de Algodones de Barcelona; y defendió el proteccionismo a la industria textil catalana en Madrid en 1880.

.03

Emplazamiento y Solar

La formación de la ciudad moderna

La Barcelona del siglo XIX vivía todavía las consecuencias de la Guerra de Sucesión Española. La más evidente era el mantenimiento de las murallas que rodeaban la ciudad e impedían su crecimiento, rodeando la ciudad en el actual barrio de Ciutat Vella.

A finales del siglo XVIII y principios del XIX Barcelona sufrió un fuerte crecimiento industrial provocado básicamente por una industria textil en alza y el comercio de tejidos indianos con América. Se reconstruyeron edificios tan significativos como la Lonja de Mar, situada en el paseo de Isabel II, de estilo neoclásico y dirigido por la Junta Particular de Comercio. La Junta de Comercio se había creado en 1758 como órgano para fomentar el comercio interior y exterior de la ciudad.
Otros edificios tan representativos como la Casa Xifré, donde hoy en día encontramos el restaurante 7 portes. Xifré fue un comerciante de ultramar que hizo fortuna en América y que al volver a Barcelona construyó uno de los primeros bloques de viviendas con agua corriente. También tuvo lugar la revolución del transporte con la llegada del tren a la ciudad (1848-Mataró-Barcelona), y la aparición de las primeras fábricas dentro de murallas.

El crecimiento de la ciudad y la transformación en una ciudad moderna como las grandes metrópolis europeas pasaban por el derribo de las murallas. Una solicitud hecha de manera reiterada por los barceloneses bajo el grito Abajo las Murallas! Y que se hizo realidad en 1843. Mediante un decreto real se autorizó el derribo de las murallas y se encargó al ingeniero Ildefons Cerdà que hiciera un estudio topográfico de los terrenos y una propuesta de ensanche de la ciudad, el Plan Cerdà o Ensanche. Fuera murallas se extendían terrenos bajo mando militar, donde hasta ahora estaba prohibido construir, más allá de estos terrenos aparecían pequeñas poblaciones independientes de la ciudad que se habían ido convirtiendo en núcleos de esta primera industria. En 1859 se iniciará la implantación del Plan Cerdà que con los años anexionará los pueblos que había alrededor de la ciudad y que son los actuales barrios de Barcelona (Gracia, Sarriá, Sant Martí de Provençals…).

El Plan Cerdà comprendía la realización de unas calles paralelas al mar y otras perpendiculares que formaban una plantilla de retículas, con amplias avenidas diagonales que cortaban la retícula proyectada. Estas avenidas en diagonal confluían en la Plaza de las Glorias, donde Cerdà proyectó el centro de la ciudad. Poco a poco, la urbanización fue colonizando toda la llanura de Barcelona, y algunos personajes como Romà Macaya vieron la oportunidad de comprar terrenos en el Paseo San Juan. A pesar de estar un poco alejados de la zona donde se encontraban la mayoría de familias burguesas de la época, fue un aventurero y el primero en situarse en una zona aún por urbanizar. Era considerado una persona con visión de futuro.

La urbanización del Solar

De hecho, según el Plan Cerdà, los terrenos que ahora ocupa el Palau Macaya, estaban destinados a la construcción de un hipódromo, y el proyecto contaba con 14 manzanas, entre las calles Padilla y Paseo San Juan y las calles Mallorca y Rosellón. Parece que, finalmente, la idea del hipódromo se desestimó y la planificación del año 1884 ya muestra la continuación de la trama del Ensanche. Parece ser que los terrenos pertenecieron primero al Sr. Alejo Campany (fabricante de azulejos), y el Sr. Francisco de Assis Campany construyó una casa de un piso. Este edificio y otros terrenos fueron heredados en 1897 por Pedro Coll y Campany, quien finalmente vendió todo a Romà Macaya en 1899. Así pues, en 1899, Macaya compró unos terrenos situados en Paseo San Juan. La superficie total era de 9.068,68m2 / 6.620m2 adquirida por unas 249.216 pesetas, y ocupaba unas ¾ partes de la manzana, unos 2.500m2 de los cuales eran terreno de Gracia y el resto de Barcelona. Los terrenos llegaban a la calle Roger de Flor, donde colocaría la cochera. Finalmente él ocupó menos de la tercera parte y el resto de superficie la vendió, obteniendo así un buen negocio.

El Paseo de San Juan es una vía de las consideradas estructurales de la planificación de Ildefons Cerdà. Dispone de 50 metros de ancho y una longitud algo superior a 2 Km. Se proyectó como uno de los ejes de comunicación entre Gracia y Barcelona. El primer tramo que se consolidó en el paseo San Juan fue entre el Arco de Triunfo y el Monumento a Jacint Verdaguer, como siempre, la zona más cercana a la antigua ciudad. El otro tramo era entre el Monumento a Jacint Verdaguer y la Travesera de Gracia. Una de las prioridades de la urbanización fue situar un paseo central para peatones para fomentar la vida de barrio.

.04

Josep Puig i Cadafalch

Josep Puig y Cadafalch nació en Mataró el 17 de octubre de 1867 y murió en Barcelona el 1956. Fue arquitecto, historiador del arte y político catalán. Defendió con gran esfuerzo su país con la finalidad de verlo nuevamente en su máximo esplendor. Realizó estudios sobre la lengua, la ordenación jurídica y la política de la Edad Media en Cataluña. Se especializó en arte románico sobre el que publicó obras que le concedieron fama internacional. Fue el promotor de las excavaciones de Ampurias a partir de 1908.

Hijo de Joan Puig y Bruguera y Teresa Cadafalch y Borgunyà, estudió en el colegio de Santa Ana de los escolapios de Mataró. La familia se dedicaba a la producción de telas en Mataró. Desde su juventud empezó a hacer colaboraciones literarias donde ya se apreciaba su sentimiento patriótico. Puig i Cadafalch interpretó la necesidad de conocer la historia del país para poder crear un relato nacional que pudiera enfrentarse al centralismo vigente. Sus ideas quedan reflejadas en sus primeros escritos:

Ha muerto aquella raza que un día me engendró?
De los Berenguers y Jofres un sol no ha quedado?
Han muerto ya todos los Jaumes que un día me contemplaron?
Y las barras catalanas, qué rayo las ha roto?

Josep puig i cadafalch 1875

El interés de Puig i Cadafalch por la historia, las artes y las ciencias lo llevará, en 1883, a estudiar arquitectura en la Escuela Provincial de Arquitectura. Al mismo tiempor, cursó la licenciatura de fisicomatemáticas en la Universidad de Barcelona. Como estudiante se implicó en política entrando a formar parte de el Centre Escolar Catalanista, la sección estudiantil del Centre Català de Valentí Almirall. Aquí conoció a grandes personalidades del  catalanismo político como Enric Prat de la Riba y Francesc Cambó. Se doctoró en ciencias Físicas y Matemáticas en 1889 en Madrid, en 1891 terminó sus estudios de arquitectura en Barcelona. Recibió la admiración del director de la escuela, Elies Rogent, y de su profesor Lluís Domènech i Montaner.

.05

El edificio – Palau Macaya

Romà Macaya compró los terrenos de Paseo San Juan en 1899 y encargó un edificio de nueva planta al arquitecto Josep Puig i Cadafalch formado por planta baja, principal, dos plantas superiores y dos torres.
Solicita el permiso de obras en el Ayuntamiento, y se lo otorgan el 7 de junio de 1900. Sin embargo, las obras de la nueva construcción ya habían comenzado con anterioridad. También en 1900, pidió permiso para poder construir un ramal hasta el alcantarillado central de Paseo San Juan para la evacuación de las aguas de su casa.

“Aunque no sepamos la fecha exacta en la que la familia se mudó para ocupar la casa Macaya, debió ser a fines de 1900. Román Macaya Gibert hizo unos álbumes con fotografías de la casa que regaló a sus hijos y que he podido ver. Las fotos del jardín, caballerizas, escalera, etc. son espectaculares. Los dueños de la casa, Román y Carmen, se instalaron en la planta principal. En la planta primera se instalaron Román hijo, junto con su mujer Dolores-Salvadó-Prim y sus tres hijos, Juan Antonio, que tenía 2 años; Ignacio, de un año; y el recién nacido Román. En el segundo piso se instaló el todavía soltero Alfonso.”

Josep puig i cadafalch 1875

El proyecto de Puig i Cadafalch debía ser un edificio nuevo, residencial, propiedad de Romà Macaya Gibert donde se instalarían el Sr. Macaya y su esposa Carmen Sanmartí en el principal. En el primer piso, su hijo mayor Romà Macaya Sanmartí con su familia, su esposa Dolores Salvadó Prim y los tres hijos Juan Antonio, con 2 años; Ignacio, de un año; y con meses, el pequeño Romà. El segundo piso sería para el segundo hijo soltero, Alfons Macaya Sanmartí. De este modo, encontramos un edificio que sigue el mismo patrón de los edificios de la época pero que no tenía fines lucrativos, sino que pretendía mantener a la familia unida.
Las obras terminaron a principios de 1901, aunque la familia se podría haber trasladado a finales de 1900.

Fachada

La fachada destaca por su color blanco, casi llamativo, si lo comparamos con otros ejemplos del mismo arquitecto. El esgrafiado blanco del taller de Joan Paradís, hecho con la técnica del estuco planchado, muestra unos diseños que nos recuerdan a los bolillos, ornamentación que se añadía a la ropa de algodón para embellecerla. Vemos también como la superficie de blancos es superior a la de otras fachadas.

Vestíbulo

Adentrándonos en la planta baja de este edificio, vemos una zona amplia para la entrada con el carruaje y unas pequeñas aceras en los laterales. Los arcos que dividen el espacio en diferentes áreas más pequeñas presentan una decoración sencilla conseguida con el juego del material de construcción, los ladrillos. Los colores de este espacio son el rosa de los ladrillos, aunque han sido decorados, y el blanco del esgrafiado que continúa en la parte del vestíbulo de planta baja.

Piso Principal

La zona donde vivía el cabeza de familia era el principal. Aunque no se ha conservado casi nada, gracias al estudio de las plantas, podemos hacernos una idea de cómo era esta vivienda. El esquema girado de la distribución nos recuerda bastante a la Casa Amatller. La zona privada, donde encontramos las estancias de dormir y el salón, están encarados en la fachada principal, donde generalmente encontramos las estancias de la zona pública, para que la familia pueda mostrarse y ostentar la riqueza que tenían. En cambio, la zona pública veía la zona ajardinada del interior de manzana.

Piso Entresuelo i Semisubterráneo

El servicio vivía en el entresuelo. Por ello en la planta, vemos una pequeña escalera de caracol que comunicaría con la planta semisótano, destinada a cocina, carbonera y zona de trabajo. Al tratarse de un edificio de viviendas para una misma familia, tal vez el servicio servía a las tres familias y por eso no hay una escalera de servicio que comunicaba todas las plantas. Sino que el servicio podía utilizar la misma escala que los hijos para llegar a los pisos superiores. De todos modos, debemos pensar y tener en cuenta, que en aquella época, los arquitectos hacían los planos del proyecto que el cliente daba como válidos, pero todos los cambios que se sucedían durante las obras, pequeñas decisiones de última hora, no solían quedar reflejados en ningún plano.

.06

Obra Social “la Caixa”

El Palau Macaya ha tenido diversos usos a lo largo de su historia, durante los cuales ha sufrido una serie de modificaciones que ha provocado que su interior haya perdido parte del patrimonio y todo se haya adecuado al uso actual.

En 1947, la Casa Macaya fue vendida a la Caja de Pensiones. La entidad la reformó para albergar el Instituto Educativo de Sordomudos y Ciegos, regido por las religiosas de la Inmaculada Concepción. La adaptación supuso una reformulación de la tipología y la ornamentación interior. Entre 1979 y 2002 el edificio se adecua como Centro Cultural de la Caja de Pensiones, siendo el precedente del CaixaForum. A partir de 2002 se convertirá en la sede del Museo de la Ciencia, mientras se hacían obras de mejora en la sede habitual. Actualmente, y desde diciembre de 2012, se ha convertido en un nuevo equipamiento de la obra social en el que se impulsa la reflexión y se genera conocimiento compartido.

Información Visitas

Visita guiada

Visita en grupo

Itinerario Fachadas Josep Puig i Cadafalch

PASSAPORT CASES PUIG I CADAFALCH